Una noticia inesperada: semana 12

Muchas gracias por la acogida del anterior post sobre la experiencia de mis tres primeros meses de embarazo. Muchas de vosotras me habéis escrito para contarme la vuestra y para decirme que os habíais sentido muy identificadas así que ¡me alegro muchísimo!

Os dejé con la intriga en el anterior post y algunas ya estuvisteis haciendo cabalas pensando si serían mellizos, gemelos incluso ¡trillizos! Pero nada más lejos de la realidad…

He querido esperar a escribir el post y publicarlo hoy día 21 de marzo día mundial del síndrome de down porque sin duda después de lo que nos pasó nos hizo concienciarnos mucho más sobre esta enfermedad.

Como sabéis las que habéis estado embarazadas y las que no ya os lo cuento yo, sobre la semana 12 te suelen hacer unos análisis que llaman cribado combinado que consiste en una ecografía más un análisis de sangre. En la ecografía miden el pliegue nucal del bebe que en el caso que sea alto podría existir un mayor riesgo de anormalidades cromosómicas tales como el síndrome de down. En nuestro caso lo primero que nos hicieron fue la ecografía y los resultados fueron bastante buenos, el pliegue nucal media poco por lo que en principio era un buen comienzo.

Después, me realicé los análisis de sangre donde se mide, entre otras cosas, unos índices de la proteína plasmática. Una vez se saben los resultados lo combinan con las mediciones del pliegue nucal, la edad de la madre y te dicen el riesgo de que el bebé padezca el síndrome de down y la trisonomía 18. La verdad que estábamos bastante tranquilos al respecto, en ningún momento se nos pasó por la cabeza lo que a los pocos días nos sucedió.

Unos días después de haberme realizado los análisis me llamó la ginecóloga y me comentó que los índices de proteína habían salido bastante altos y que tenía la obligación de decirme que eso aumentaba bastante el riesgo de que nuestro bebé pudiera tener síndrome de down. Aunque también nos dijo que si lo combinaba con la dimensión del pliegue nucal así como mi edad el riesgo bajaba. Recuerdo esa llamada como si fuera un mal sueño, enseguida llame a MrH y estuve unos minutos sin poder hablar, no podía dejar de llorar. Ese día nos recibió la ginecóloga y nos explico con más detalle los resultados. En cierta manera también nos tranquilizó comentándonos que solo eran riesgos pero que en ningún momento era un diagnostico definitivo ni mucho menos, simplemente era una estadística y además nos explico las diferentes alternativas que teníamos si queríamos salir de dudas. Estas consistían o bien en esperar a ver si en la ecografía de la semana 20 podíamos ver algo más o sino en el mismo día del nacimiento, o realizar una amiocentéisis, una prueba que tiene un riesgo elevado de aborto además de ser molesta, o por último un test no invasivo en el que a través de un análisis de sangre que analiza parte de la sangre del feto nos permite detectar al 99% si el bebé tiene síndrome de down o la trisonomía 18 o la trisonomía 13.

La primera opción la descartamos enseguida, necesitábamos saber y aunque era una estadística íbamos a estar todo el embarazo intranquilos y no nos compensaba. La amiocentesis, que era la segunda opción, también la descartamos porque no queríamos tener ese riesgo de aborto sin saber si finalmente el bebé venía o no con alguna enfermedad, me hubiera arrepentido si finalmente la prueba me hacía perder el bebé y el resultado era falso. No teníamos mucha más opción que el test no invasivo, el único inconveniente es que no te lo cubre la seguridad social y al ser tan novedoso es bastante caro, cuesta sobre unos 500 euros. Creímos que iba a ser un dinero bien invertido.

Al día siguiente me hice la prueba y ya sólo quedaba esperar 10 días. Parece poco pero se hace una eternidad… Sólo se lo contamos a dos personas, una amiga mía y mi hermana. Ambas habían sido madres y también queríamos saber su opinión y como fueron sus resultados para comparar como de diferente era nuestro riesgo, y desde luego había diferencia. No quisimos contárselo a nadie más hasta saber el resultado final pues no tenía sentido que nuestros familiares estuvieran esos 10 días preocupados.

En esos días se te pasa de todo por la cabeza. Aunque siempre tuve claro que pasara lo que pasara no iba a abortar, estas situaciones te hacen tambalear algunas de tus convicciones más férreas. Y es que siempre lo digo, hay que vivir las situaciones antes de opinar o juzgar porque luego viene la vida y te da una lección. En nuestro caso, nuestro miedo no era que el bebé viniera con síndrome de down sino con una trisonomía mucho más grave en el que fuera totalmente tetraplejico, sufriera y no pudiera valerse por si mismo. Mentiría si cuando pensábamos en esta opción no se nos paso en algún momento por la cabeza, la posibilidad de interrumpir el embarazo, y creo sinceramente que es inevitable pensarlo. En nuestro caso nunca llegamos a barajarlo seriamente pues creíamos firmemente en que nosotros haríamos que ese bebe fuera lo más feliz posible aunque eso supusiera dejarnos la piel en el intento.

La ginecóloga nos había comentado que nuestro riesgo estaba más relacionado con síndrome de down que con otra trisonomía así yo empecé hacerme a la idea de que pasaría si finalmente el resultado fuera positivo. Busqué en Internet, me informé sobre la enfermedad y leí otras historias para poder estar algo más preparada si me lo confirmaban. Empezamos a asumir que todo estaba escrito y que por mucho que lo pensáramos en esos días el resultado iba a ser el mismo así que intentamos distraernos lo máximo posible.

Llegó el día de recoger los resultados y yo literalmente temblaba, vi la cara de la médico, miré a MrH y le dije esta muy seria. Obviamente todo eran imaginaciones mías. Esos minutos en los que te dice “sentaros”, y tu solo piensas “estoy bien de pie solo quiero saber el resultado y a poder ser ya”, como si el hecho de sentarte te quitara mucho tiempo, no se nos olvidará nunca.

Finalmente nos dijo lo que tanto ansiábamos oír, todo había sido una FALSA ALARMA, y nuestro bebé no tenía Síndrome de Down ni ninguna otra trisonomía de las que se analizaban. Y el test además te decía con un 99% de seguridad el sexo del bebé en nuestro caso: ¡UNA NIÑA!

 

Finalmente todo quedó en un susto, aunque estoy segura que si hubiera dado positivo también se hubiera quedado en un susto porque probablemente ese bebé hubiera cambiado nuestras vidas a mejor.

Desde luego esto me hizo ver lo poco concienciados, por lo menos yo, que estamos con esta enfermedad y que es muy triste que hasta que no te toca de cerca no llegas a sensibilizarte con el tema ni a ponerte en el lugar de esas personas y de sus familiares. Así que yo a partir de ahora tengo claro que intentaré hacerlo y por supuesto colaborar en lo que pueda aunque sea con este humilde blog. Yo hoy y siempre #cambiomimirada #portumirada

Xoxo

 

 

 

2 Comments

  • Carmen
    Responder

    No quería dejar pasar la oportunidad de escribirte unas palabras con motivo de tu post de hoy. En primer lugar quería mostrarte mi admiración y mi cariño, pues entiendo tu situación y valoro tus palabras. Mi hermana es Síndrome de Down, y desde que nació, mi vida es por y para ella. Reconocer que es “un palo” tener un hijo con esa discapacidad, no es nada malo, al contrario, creo que es
    natural. Pero como tú, hay que valorar que podría ser peor. Uno de los grandes problemas es sin duda, la falta de información acerca del Síndrome de Down, algo por lo que trabajamos desde nuestras Asociaciones y entidades. Te sigo desde tus principios, y he de decirte que a raíz de que contaras la originalidad de tus regalos de boda, yo hice lo mismo, di un donativo a Down Alicante y los chicos me hicieron unos marca páginas que puse en las mesas de mi enlace. Las redes sociales sirven para esto, compartir experiencias, en ocasiones desahogarnos, e intercambiar consejos e ideas. Con todo mi cariño, enhorabuena por ser así y feliz embarazo. Un beso

    • Hortensias Azules
      Responder

      Muchísimas gracias Carmen por tu comentario. Decirte que me ha emocionado mucho y que justo una persona que tiene tan cerca una persona con sindrome de down haya entendido mi post me hace muy feliz. Gracias a vosotros y a saber que en cierta manera os llegan mis post y mis palabras sigo adelante, así una vez más mil gracias. Me encantaría poder ayudaros para mejorar “la falta de información” así que por favor no dudes en ponerte en contacto conmigo si crees que os puedo ayudar en algo. hortensiasazulesblog@gmail.com. Un beso

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